Ante síntomas agudos o que empeoran rápidamente, llama de inmediato a tu matrona, al médico de familia o al servicio de urgencias de atención primaria siguiendo sus instrucciones.

Colabora con el servicio de kraamzorg y la matrona

La profesional de kraamzorg observa al progenitor y al bebé, ayuda con la alimentación y los cuidados, y comunica sus observaciones a la matrona. La matrona sigue siendo responsable de la atención obstétrica posnatal durante el puerperio. Al empezar, pregunta a quién debes llamar para cada tipo de consulta.

Explica con sinceridad cómo te encuentras física y mentalmente. El dolor, la falta de sueño, la tensión y la inseguridad forman parte de la conversación. La atención puede adaptarse dentro de los marcos nacionales cuando exista un motivo, aunque la capacidad regional puede influir en la planificación.

Da prioridad a la recuperación

El descanso, la comida, la bebida y la ayuda con las tareas diarias favorecen la recuperación. Aumenta la actividad poco a poco y no compares tu ritmo con el de otras personas. Pide explicaciones sobre el cuidado de heridas, los puntos, la micción, las deposiciones, la pérdida de sangre y el alivio del dolor adecuado para tu situación.

Es habitual perder sangre después del parto y la cantidad cambia con el tiempo. Ponte en contacto con la matrona si la pérdida aumenta de repente, el dolor abdominal empeora, tienes fiebre, escalofríos, mareo intenso o preocupación. Ante síntomas agudos, sigue las instrucciones de llamada de tu equipo asistencial.

Observa cuánto bebe el bebé, su temperatura y su comportamiento

El servicio de kraamzorg vigila, entre otros aspectos, la alimentación, el peso, la temperatura, el color, la micción y las deposiciones. Aprenderás qué señales son habituales en tu bebé y qué observaciones debes comunicar. La forma de alimentarlo puede adaptarse si el progenitor o el bebé necesitan ayuda adicional.

Llama de inmediato siguiendo las instrucciones recibidas si un bebé pequeño está somnoliento o flácido, bebe poco, tiene dificultad para respirar, presenta una temperatura anómala o adquiere un color amarillento durante las primeras 24 horas. Si sientes que algo no va bien, no esperes hasta la siguiente visita programada.

Protege el descanso y la salud mental

Durante los primeros días pueden aparecer breves episodios de llanto o cambios emocionales. Habla de la tristeza, el miedo, el pánico, los pensamientos desagradables o la sensación de no poder asumir los cuidados con el servicio de kraamzorg, la matrona o el médico de familia. Pedir ayuda forma parte de una buena atención posnatal.

Subordina las visitas a la recuperación y la alimentación. Deja que una sola persona de contacto coordine los mensajes y la ayuda práctica. En caso de confusión, miedo intenso, sensación de perder el control o pensamientos de hacerte daño a ti o al bebé, necesitas ayuda profesional inmediata.

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Fuentes de esta guía

Esta guía ofrece información general. Tu profesional sanitario o la autoridad competente pueden explicarte qué se aplica en tu situación.

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